Convocan a voluntarios para participar del programa Virtuali de inclusión digital

En el marco de una nueva edición del programa Virtuali, que AMIA lleva adelante en alianza con el Joint Distribution Committee, se abrió la convocatoria para voluntarios que quieran formar parte del proyecto de inclusión digital para personas mayores.

Quienes se sumen como facilitadores de esta propuesta, que se realizará por cuarto año consecutivo, podrán acompañar y ayudar a los asistentes a mejorar sus habilidades en el uso del celular.

Además, los voluntarios contarán con capacitaciones, acompañamiento permanente por parte del equipo de Virtuali y materiales que fueron especialmente diseñados para el programa.

“Se trata de una experiencia innovadora, desafiante, y muy valiosa, tanto para las personas mayores como para los voluntarios. Más allá del aprendizaje de las herramientas digitales, se crean vínculos intergeneracionales muy significativos, y se produce un impacto concreto en la mejora de la calidad de vida de los destinatarios”, expresó Sebastián Fridman, coordinador del área de Personas Mayores de la entidad.

“Los colaboradores y las personas mayores que se sumen al programa podrán coordinar los días y horarios de sus encuentros semanales, que podrán ser con modalidad virtual o de manera presencial en instituciones comunitarias”, agregó Fridman.

Los voluntarios interesados en participar del proyecto de inclusión digital, podrán enviar un mail a [email protected] o escribir al 11 2508 0777. El único requisito es ser mayor de 18 años.

Encuentro regional para profesionales del área social

AMIA participó en Córdoba, del 14 al 16 de mayo, del segundo “Encuentro de Programas Sociales Comunitarios Latam”, que organizó el Joint Distribution Committee, y que convocó a profesionales que se desempeñan en el área social de las comunidades judías de la región.

En representación de la institución, asistieron la directora del departamento de Programas Sociales, Fanny Kohon; la coordinadora de Servicios Sociales, Paula Jait, e integrantes del equipo profesional de la entidad.

En las jornadas, en las que se reflexionó –entre otros temas–  sobre los desafíos de la agenda social comunitaria, las profesionales de AMIA disertaron sobre los modelos de intervención del área de Voluntariado y del Centro Integral para Personas Mayores “Jofesh”. También se presentaron los programas “Virtuali” y “Camino compartido” que desarrolla la institución.

El “Encuentro de Programas Sociales Comunitarios Latam”, que reunió a más de dieciocho organizaciones de seis países de Latinoamérica, se realizó con el propósito de generar un espacio de intercambio, y para estrechar lazos para seguir fortaleciendo la red de programas sociales de la región.

Se presentaron los resultados preliminares del estudio “Diagnóstico social de la comunidad judía en la Argentina actual”

Ante una gran concurrencia que se dio cita en la sede de AMIA de la calle Uriburu, se realizó el pasado martes 29 de noviembre, la presentación de los resultados preliminares del estudio “Diagnóstico social de la comunidad judía en la Argentina actual. Empobrecimiento, vulnerabilidades y riesgos sociales. Tendencias estadísticas y representaciones sociales”.

La convocatoria estuvo a cargo de la Red de Protección Social de la Comunidad Judía Argentina, integrada por AMIA, el American Jewish Joint Distribution Committee (El Joint), la Fundación Tzedaká y la Fundación de Acción Social de Jabad, organizaciones que vienen trabajando en conjunto en el diseño e implementación de programas sociales para dar respuestas a las necesidades que presenta la población más vulnerable.

Con la exposición de Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) y de las investigadoras Guillermina Comas y María Laura Raffo, la presentación contó con las palabras de bienvenida de Amos Linetzky, presidente de AMIA, quien remarcó la importancia del trabajo asociativo y mancomunado para “aunar esfuerzos por el bien común y brindar soluciones desde un enfoque integral y de promoción de los derechos sociales.”

“En todas las esferas de la vida, es muy relevante y necesario contar con información antes de tomar decisiones. En este sentido, el estudio realizado por la Red y por el Observatorio nos permitirá avanzar más decididamente en el terreno social a partir de los resultados obtenidos“, agregó Linetzky.

Por su parte, Sergio Widder, director de la oficina latinoamericana de American Jewish Joint Distribution Committee, destacó de qué manera, desde que irrumpió la pandemia, se fortaleció el trabajo en red entre las organizaciones y cómo de manera colaborativa se logró profundizar en el nivel y calidad de las respuestas brindadas.

“Tener información actualizada nos va a permitir conocer mejor las características de la población atendida, proyectar con mayor solidez, e incluso adelantarnos y estar más preparados para enfrentar los nuevos desafíos y las nuevas necesidades que se presentarán en virtud de la situación económica”, remarcó el director de El Joint.

Antes de presentar los resultados preliminares, el director del Observatorio de la Deuda Social agradeció la confianza que las organizaciones de la Red delegaron en su equipo para contar con una herramienta que permita trazar diagnósticos para la toma de decisiones, y valoró el compromiso de las instituciones para “conocer, autoevaluarse y contar con información útil para el análisis y la intervención”.

Al momento de compartir los datos de la investigación, Agustín Salvia señaló: La comunidad judía argentina presenta una estructura sociodemográfica más envejecida que el promedio urbano nacional de la Argentina. Este envejecimiento poblacional conlleva mayores vulnerabilidades para la población judía, dado que -a diferencia de los que ocurre en el resto de la estructura demográfica argentina  la población con mayor edad se concentra más en las clases sociales más bajas y con mayor riesgo de pobreza.

Asimismo, el 60% de la estructura socioeconómica de la población judía argentina se ubica en la clase media profesional (hogares con jefes de alta calificación ocupacional) y en la clase media tradicional (hogares con jefes no profesionales, técnicos y/o propietarios de pequeños establecimientos).

Al igual que en la estructura social argentina, las clases medias judías no profesionales han experimentado un descenso social durante estos últimos años. En virtud de su composición familiar y ciclo vital, los hogares formados por personas mayores o con niño/as pequeño/as han quedado en una situación aún más vulnerable.

Desde un enfoque multidimensional, la investigación llevada adelante contempló el registro y análisis de aspectos cuantitativos y cualitativos sobre los principales problemas, necesidades, demandas y expectativas que atraviesa la comunidad judía local.

Los organizadores de la presentación coincidieron que el informe permitirá contar con un diagnóstico actualizado sobre la situación socioeconómica de la población, sus particulares vulnerabilidades, condición de pobreza, riesgos exclusión social y perspectivas de cambio o empeoramiento dependiendo del escenario nacional.

Profesionales del área social visitaron el Centro de Atención Integral para Personas Mayores

En el marco del primer “Encuentro de Programas Sociales Comunitarios Latam”, que organizó el Joint Distribution Committee, profesionales que se desempeñan en el área social de las comunidades judías de Argentina, Chile y Uruguay visitaron el Centro de Atención Integral para Personas Mayores de AMIA.

En la sede de Uriburu 650, el martes 28 de junio, la delegación fue recibida por la directora del departamento de Programas Sociales, Fanny Kohon; el coordinador del área de Personas Mayores, Sebastián Fridman, y la coordinadora de Servicios Sociales de la institución, Paula Jait.

Durante el encuentro, los participantes se interiorizaron sobre las distintas propuestas recreativas, culturales y terapéuticas, que desarrolla el equipo profesional de AMIA para los concurrentes del Centro de Día. También conocieron los diferentes programas sociales que la entidad brinda a las personas mayores que asisten a su sede.

La delegación también fue invitada a recorrer la plaza seca de la sede de Pasteur 633, donde -entre otros homenajes- se encuentra el monumento del artista israelí Yaacov Agam que representa, a través del arte, el compromiso de la entidad con la memoria y el reclamo de justicia, y “El Muro de la Memoria” del artista Martín Ron.

El “Encuentro de Programas Sociales Comunitarios Latam”, que se desarrolló del domingo 26 al martes 28 de junio, también incluyó una jornada de debate y reflexión en el Club Naútico Hacoaj, la visita al Banco Comunitario de Medicamentos de la Fundación Tzedaká y un recorrido por la Fundación de Acción Social de Jabad.

Se presentó el informe sobre la atención a familias vulnerables

Con modalidad virtual, el miércoles 1° de septiembre se realizó la presentación del informe “Respuesta de la comunidad judía argentina en tiempos de pandemia: atención a las familias vulnerables y sectores medios empobrecidos”.

A través de la plataforma Zoom se dieron a conocer los resultados de la investigación cuantitativa y cualitativa sobre la implementación e impacto del programa “Nueva Demanda”, que fue diseñada y desarrollada en forma coordinada por la Red de Protección Social de la Comunidad Judía Argentina, integrada por la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), el American Jewish Joint Distribution Committee (El Joint), la Fundación Tzedaká y La Fundación de Acción Social de Jabad. El informe fue elaborado junto al Observatorio de la Deuda Social Argentina, de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA).

Se trata de un programa social temporario de ayuda en emergencia a la población de la comunidad judía afectada por la pandemia de COVID-19 que, como consecuencia de la disminución de ingresos, comenzó a atravesar una crítica situación económica. Las cuatro organizaciones lo ponen en marcha en mayo de 2020 en el Área Metropolitana de Buenos Aires, sumando más tarde a las comunidades del resto de las provincias.

“Desde que comenzó la pandemia, las organizaciones comunitarias implementamos nuevos programas de asistencia social integral, y fortalecimos el trabajo mancomunado que veníamos realizando, para poder brindar más y mejores prestaciones a las personas que comenzaron a necesitar respuestas urgentes ante la interrupción de sus actividades laborales y la consecuente pérdida de ingresos”, indicaron desde la Red Social de Protección Comunitaria.

La presentación del estudio estuvo a cargo de Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, y de Alberto Minujín, director de la iniciativa Equidad para la Infancia, asesor del Joint y profesor en The New School University.

Entre otras conclusiones del informe se desprende que, por la crisis generada por la pandemia de COVID-19, las personas entrevistadas se refirieron a que al menos alguno de los integrantes de su hogar registró problemas de empleo. Por otro lado, algunos pocos lograron desarrollar las tareas laborales desde su vivienda, mientras que otros directamente sufrieron el cierre de sus locales y/o actividades. En todos los casos hubo una caída en el monto total de sus ingresos respecto a la situación previa a la pandemia.

Ante esta problemática, se observó también que algunos hogares buscaron obtener ingresos complementarios a través de préstamos, sobre todo de familiares, mientras que gran parte de las personas entrevistadas informan que recortaron gastos en servicios de la vivienda o consumos no alimentarios, como indumentaria y esparcimiento, hasta llegar en algunos casos a dar de baja la cobertura privada de salud.

“Hicimos un esfuerzo muy grande para captar a esta población, ya que se trataba de familias que, en su mayoría, nunca habían recurrido a un programa social. Desde ‘Nueva Demanda’ quisimos llegar a estas personas que quizás estaban en situación de vulnerabilidad social, cerca de la línea de pobreza, y que sufrieron el impacto de la pandemia de forma muy significativa”, expresó Alberto Minujín.

“Desde mayo del 2020 se admitieron 815 hogares, es decir un total de 2.208 personas, de los cuales han egresado un 25% de las familias. Este es un dato positivo, ya que 1 de cada 4 ha podido recuperar su capacidad de generar ingresos”, agregó.

“En hogares con inserciones laborales precarias e inestables, la ayuda brindada por el programa resulta central para lograr mantener un nivel mínimo de subsistencia. Mientras que en los hogares que vivieron este impacto como una situación de pérdida de ingresos momentánea, la prestación de ‘Nueva Demanda’ tiende a ser percibida como ‘una ayuda más’, como un ‘alivio’, que se suma a otros recursos disponibles”, destacó Agustín Salvia.

“En este contexto, la mayoría de los entrevistados mencionó como un aspecto significativo de ser parte de ‘Nueva Demanda’, el acompañamiento y el apoyo emocional que recibieron de parte de las diversas organizaciones, más allá de lo económico”, señaló.

Para concluir, las directoras de programas sociales de las instituciones que conforman la Red agradecieron los aportes filantrópicos que permitieron llevar adelante este programa y aseguraron que “el compromiso está enfocado en seguir trabajando para buscar soluciones conjuntas para las personas que se vieron más seriamente afectadas por la pandemia. Entendemos que las respuestas deben ser multidimensionales, amplias y coordinadas. Una responsabilidad compartida y solidaria”.

Para ver el informe, click aquí.

Nuevo programa de asistencia social para familias afectadas por la pandemia

“Hakala” es el nombre del nuevo proyecto de asistencia que AMIA puso en marcha desde su Departamento de Programas Sociales y del Vaad Hajinuj, a partir del apoyo técnico y financiero del American Jewish Joint Distribution Committee y el acompañamiento de la Federación de Escuelas Judías Argentinas (FEJA), para contener y reducir el fuerte impacto socio-económico que la emergencia sanitaria está generando en numerosas familias de la comunidad.

La iniciativa brindará ayuda directa a familias con niños y niñas que concurren a escuelas de la Red Escolar Judía y que producto de la pandemia vieron afectados sus ingresos.

Con este nuevo programa, que es de carácter transitorio, “se procura generar una línea de ayuda directa de apoyo a las familias a través de las escuelas, y brindar contención a hogares cuyas economías han sido severamente afectadas a causa de la pandemia”, señaló Fanny Kohon, directora del área de Programas Sociales.

“De esta forma, esperamos contribuir de manera directa a una mejora sustancial de la calidad de vida de las familias, a través de un subsidio económico mensual”, detalló.

El programa “Hakala” prevé un apoyo económico durante un período máximo de ocho meses que se ejecutará en dos etapas.

“En esta primera etapa, se encuentran participando 224 familias, de 17 escuelas en tanto que para la segunda etapa, próxima a lanzarse, está prevista la inclusión de aproximadamente 200 familias más”, indicó Paula Jait, coordinadora de Servicios Sociales. “A través de esta nueva iniciativa, que busca alcanzar y contener a familias afectadas por la situación, podemos brindar un aporte concreto que contribuya a aliviar las necesidades prioritarias de las niñas y niños de nuestra comunidad”, concluyó.