Red de Protección Comunitaria: Conferencia sobre el trabajo social en la era post pandemia

“El trabajo social en el nuevo escenario post pandemia” fue el nombre de la conferencia magistral que, el pasado martes 26 de octubre, brindó el catedrático Roni Strier, especialista en pobreza, desigualdad y exclusión social de la Universidad de Haifa. La disertación del investigador se realizó de manera virtual y fue seguida por decenas de personas interesadas en analizar los nuevos desafíos que se plantean en el campo social.

El encuentro tuvo lugar en el marco del trabajo mancomunado que viene realizando la Red de Protección Social de la Comunidad Judía Argentina, espacio conformado por la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), el American Jewish Joint Distribution Committee (El Joint), la Fundación Tzedaká y la Fundación de Acción Social de Jabad, entidades que han tenido un rol central durante la pandemia con la profundización y puesta en marcha de programas específicos destinados a dar respuestas a las necesidades más acuciantes.

La presentación del conferencista estuvo a cargo de Fanny Kohon, directora de Programas Sociales de AMIA, quien -en línea con lo que plantea Strier- destacó la importancia de encarar el trabajo social desde un enfoque de promoción de derechos sociales, y sobre la base de equipos interdisciplinarios y especializados para encarar los desafíos que se presentan a diario.

La conferencia se realizó en homenaje a Mirta Strier (Z”L), una de las 85 víctimas fatales del atentado terrorista perpetrado contra la institución el 18 de julio de 1994, quien trabajaba en el Centro Marc Turkow de AMIA y era familiar del disertante. “Mirta era una mujer con mucha fortaleza, que se preocupaba por sus tres hijos, Gabriel, Gastón y Matías; y trabajaba intensamente para poder llevar adelante la casa”, recordó Fanny Kohon.

Luego de que se ofrendara un minuto de silencio en memoria de Mirta, Roni Strier agradeció las palabras emotivas dedicadas a su prima. “La impunidad y la pobreza son, en realidad, una violación de los derechos humanos. Son dos tragedias que necesitan una respuesta”, reflexionó el catedrático al comenzar su ponencia. “La respuesta tiene que ver con la esperanza, con una esperanza crítica que se relaciona con la práctica profesional consciente”, remarcó.

Además de disertar sobre las políticas sociales desarrolladas en Israel antes y después de la pandemia, Strier también se explayó sobre distintas situaciones que enfrentan los trabajadores sociales en el ejercicio de su función. “Una de ellas es la angustia moral, que se da cuando, por ejemplo, una persona sabe cuál es la acción correcta que debería llevarse adelante, pero se siente limitada para efectuarla”, precisó.

Los aprendizajes y los nuevos paradigmas en la forma de abordar el trabajo social también fueron temas que estuvieron presentes en la conferencia que dictó Strier, quien luego respondió las preguntas e inquietudes que plantearon los participantes.

El encuentro también contó con la intervención de Alberto Minujín, director de la iniciativa Equidad para la Infancia, asesor del Joint y profesor en The New School University, quien destacó la revalorización del rol de los trabajadores sociales en la pandemia. El cierre de la actividad estuvo a cargo de Jessica Korenblum, coordinadora del área social de la Oficina Latinoamericana del Joint.

https://vimeo.com/646487459/8f65eda117

Trabajadores sociales, una labor primordial ante las necesidades que impuso la pandemia

Trabajadores sociales, una labor primordial ante las necesidades que impuso la pandemia

Al igual que los trabajadores del área de la salud y de todos aquellos que participan de las actividades declaradas esenciales desde el comienzo de la pandemia, los trabajadores sociales se encuentran desempeñando hoy una labor primordial.

En la primera línea de atención a las personas más afectadas por la crisis social provocada por la emergencia sanitaria, su tarea apunta a dar respuesta a las urgencias y necesidades relacionadas con la alimentación, la salud y la vivienda que presenta la población más vulnerable.

“A partir del aislamiento y de las restricciones de movilidad, el equipo de trabajadores sociales se puso al hombro la tarea de acompañar, contener y asistir para seguir acompañando a las personas a pesar de la distancia,” detalla Fanny Kohon, directora del área de Programas Sociales de AMIA.

“Estamos en contacto permanente con las personas que reciben prestaciones sociales. Por medio de entrevistas telefónicas cada trabajador social de la institución, está comunicado desde su casa con los destinatarios de nuestros programas. Nos ocupamos de contener, acompañar a las familias, y asegurar especialmente que sus necesidades básicas estén satisfechas. Desde AMIA se están distribuyendo viandas y medicamentos además de las transferencias de ingresos complementarias que se están realizando”, señala.

Fanny Kohon es trabajadora social, recibida en la Universidad de Buenos Aires, y especializada en Políticas Sociales en FLACSO. En su opinión, el compromiso, la sensibilidad, la empatía y una sólida formación son los requisitos fundamentales para que la tarea se pueda realizar adecuadamente.

“Resulta fundamental tener idoneidad, capacidad de escucha y contención para acompañar de una manera humana y profesional, y poder brindar las herramientas y las respuestas apropiadas ante cada necesidad”, sostiene.

Desde el área de Programas Sociales de AMIA explicaron que articular con diferentes instituciones y con organismos estatales también forma parte del conjunto de tareas que realizan. “El trabajador social interviene en función de las necesidades de las personas, de sus derechos, y conoce cómo acceder a los recursos estatales (Asignación Universal por Hijo, tarjeta Alimentar, Asignación de emergencia) y a los recursos privados disponibles para poder satisfacer cada necesidad”, indicaron.

“La labor que realizamos se encara desde una perspectiva de derechos. Es decir que se piensan todas las acciones en función de contribuir al desarrollo integral de las personas, a la mejora en su calidad de vida y principalmente a prevenir las dificultades de las familias en este nuevo contexto que estamos viviendo”, destaca la directora del área.

Desde el comienzo de la pandemia, las problemáticas que el departamento venía atendiendo se profundizaron. Paula Jait, coordinadora de Servicios Sociales de AMIA, advierte: “Aumentaron los pedidos vinculados con la situación actual, como por ejemplo, personas mayores, aisladas, sin redes que requieren asistencia para la realización de las tareas de la vida cotidiana (cobro de jubilación por cajero, compra de alimentos, medicamentos y otras gestiones)”, ejemplifica.

Otra problemática que se presenta es la violencia de género. “En un contexto de aislamiento y encierro, las situaciones de violencia se agravan, lo que nos obliga a realizar un seguimiento más intenso de los casos”, señala Jait. “Estamos muy atentos a estas situaciones, a fin de evaluar los riesgos y la eventual derivación a los organismos pertinentes en el caso en que sea necesario tomar alguna medida de protección”.

Además de la asistencia directa y el seguimiento de las situaciones de las personas y familias atendidas, los trabajadores sociales que trabajan en AMIA mantienen, a través de las plataformas virtuales, espacios de supervisión, en los que se intercambia información, se reflexiona y se coordinan estrategias ante las nuevas situaciones emergentes que se van presentando. 

“Nuestro objetivo prioritario es seguir acompañando a quienes hoy, más que nunca, necesitan de nuestra tarea”, remarca Kohon. “Estamos redoblando los esfuerzos y multiplicando nuestra capacidad de respuesta para que todas las personas puedan tener garantizados sus derechos ante las serias dificultades generadas por la emergencia sanitaria”, concluyó.